viernes, 16 de mayo de 2014


RESUMEN

 

La obra cuenta que para una cuaresma no había carne, siendo la costumbre que los que la distribuían lo hicieran en la temporada de la cuaresma; por esa temporada calló una abundante lluvia que llenó de barro e inundó todos los caminos a acceso a la ciudad.

El cauce de un río llamado la plata se desbordó e hizo destrucción de casas, cultivos, árboles que quedaron esparcidos por todos lados; de esa situación se aprovechó uno los de dos grupos políticos de la región; los llamados federales resistas que apoyados por la iglesia le echaron la culpa de la tragedia al grupo llamado los unitarios opositores del líder de los resistas llamado Rosas.

Las consecuencias de la inundación fue la falta de carne de res durante quince días, quienes sufrieron las consecuencias los niños y os enfermos que tuvieron que alimentarse de gallinas y huevos.

La escases trajo consigo hambre, carestía y descontento en el pueblo, algunos murieron, entonces el alcalde tuvo que enviar 50 novillos gordos para calmar los ánimos pero eso no fue suficiente para lo que normalmente consumían 300 cabezas de ganado.

El pueblo gritaba ¡Viva el gobierno! Los carniceros ofrecieron la primera res muerta a un federal amigo del dictador Rosas en agradecimiento del regalo del gobierno, el cual se oponía a los unitarios y los consideraban enemigos de Dios y de los hombres.

Al poco tiempo Cuarentainueve reses estaban muertas y la gente pisaba el monton de cuerpos muertos encharcado el piso por la sangre.

Los carniceros con cuchillos en la mano, brazos y pecho descubierto, cabello largo y revuelto y chiripa y rostro lleno de sangre eran los que se resaltaban sobre toda la multitud, en medio de la escena la gente aprovechaba para robar trozos de carne y tripas.

Un novillo que escapó mató a un niño y corrió asustado como loco a la ciudad por los gritos de la gente, una hora después fue capturado y degollado por un carnicero resista llamado matasiete. El toro fue colgado en la carretera .

De pronto la ronca voz de un carnicero grito: ¡Allí viene un unitario! animado por la chusma, matasiete arremetió contra el joven unitario. Sujetado por dos hombres, el joven unitario fue sometido a las más infames humillaciones.

Cuando pretendieron quitarle la ropa para azotarlo, fue tanto el forcejeo que sostuvo el unitario con quienes lo sostenían y tanta la rabia acumulada, que un torrente de sangre broto borbolloneando de la boca y la nariz del joven. La diversión de los federales había terminado.

Los federales se habían salido una vez más con la suya. En aquel tiempo los carniceros degolladores del matadero eran los fervientes seguidores de la federación resista.

Llamaban ellos “ salvaje unitario” a todo al que no era degollador, ni salvaje, ni ladrona, todo hombre decente y de corazón bien puesto, a todo patriota ilustrado, amigo de las luces y la libertad, se le consideraba enemigo del gobierno.

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